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Explosions in the sky y Arroz con bogavante

noviembre 6, 2010

Disco: “All of a Sudden I Miss Everyone” (2007), Explosions in the sky

Explosions in the Sky se formaron en Austin, Texas en 1999. Rápidamente ganaron reputación por méritos propios entre otras bandas locales como Lift To Experience y acapararon la atención de los medios de comunicación por su segundo álbum, “Those Who Tell the Truth Shall Die”, debido a los rumores que los vinculaban con los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, ya que este álbum contiene la imagen de un avión y la frase “este avión se estrellará mañana” en la portada. Erróneamente se cree que el álbum salió el 10 de septiembre de 2001, cuando realmente salió en agosto de ese mismo año y la portada fue creada en el año 2000. El bajista Michael James fue detenido en un aeropuerto como una amenaza a la seguridad, y tuvo que explicar por qué su guitarra tenía escrita las palabras “este avión se estrellará mañana”.

Después de ser contactados por Brian Reitzell, compusieron la banda sonora de la película de 2004 Friday Night Lights . A pesar de tener acceso a muchos equipos raros en el estudio para el proyecto, la banda decidió mantener su estilo de composición al crear material original.

La agrupación se caracteriza por producir un sonido intimista, que también los define. Nunca realizan bis en sus presentaciones y no suelen tocar en escenarios muy masivos. Sin embargo su prestigio aumenta y cada vez más se asocia al grupo a la elite de bandas de post-rock que generan seguidores fieles (entre los que se contarían la banda oriental Mono, o las canadienses Godspeed You! Black Emperor, Thee Silver Mt. Zion o Do Make Say Think), además de contar con una reputación cada vez más ascendente entre la crítica, que considera al post-rock como la gran manifestación contemporánea del rock progresivo.

Las historias que “relata” la música de Explosions in the sky suelen ser muy explícitas, es decir, su música capta a la perfección el mensaje que su título sugiere. Muchas veces se ha dicho que es probable que “All of a Sudden I Miss Everyone” esté basado en la novela “The Catcher in the Rye” de J.D. Salinger, incluso el título del disco es como una frase que engloba el final del libro y los títulos de las canciones hacen referencias directas a los temas que engloba ese libro como alienación e inadaptación social, miedo, sentimientos de “sentirse fuera de lugar” dentro de la sociedad, incongruencia emocional y sobre todo……soledad. Lo fantástico de este disco es la perfección del estilo que el grupo ha manejado desde el principio de su carrera. La manera en que sus canciones a veces susurran y a veces gritan es su sello característico que les ha dado de comer a las miles de millones de bandas post-rockeras que suenan EXACTAMENTE a Explosions in the Sky.

Técnicamente este disco tiene mucho más de rock progresivo que de post-rock (si es que existe en la actualidad una descripción exacta del último). Casi todas las canciones están divididas en dos secciones, en la primera usan 3 acordes principales y realizan distintas variaciones del tema principal y en la segunda parte utilizan dos acordes distintos y un acorde que utilizaron en la primera sección haciendo también sus respectivas variaciones y acaban de las maneras mas épicas posibles. Este disco dejó su estampa en mi corazón desde el primer segundo que lo escuché, me asombra la facilidad con la que juega con la tristesa y la felicidad, además tiene una de las canciones “cerradoras de disco” mas adhoc que he escuchado. Grandes!!!

 

ARROZ CON BOGAVANTE

INGREDIENTES

* 1 bogavante

* 200 gr. de arroz bomba

* 1 cebolleta pequeña

* ½ pimiento rojo (pequeño) asado

* 1 tomate de pera grande rallado

* 1 pellizco de azafrán

* 1 espolvoreo de pimentón

* 1 chorreón de brandy

* 1 ramita de perejil picado

* 1´5 l. de fumet de gambas

* 1 chorreón de brandy

* aceite de oliva virgen extra y sal

PREPARACIÓN

Preparamos el fumet; para ello ponemos el agua con las gambas y la merluza a hervir 10 minutos, sacamos la cabeza y la raspa de la merluza, añadimos un hilillo de aceite y una pizca de sal y metemos la batidora. Trituramos, colamos y dejamos al fuego muy flojo o mantenemos caliente. Picamos muy fina la cebolleta, el pimiento y el perejil, rallamos el tomate, medimos el arroz y preparamos el resto de ingredientes. Con ayuda de una puntilla cortamos la cabeza del bogavante por la parte de abajo, entre las patas. Ponemos un chorreón de aceite en la cazuela donde vayamos a elaborar el arroz y doramos el bogavante, lo sacamos. En ese mismo aceite pochamos la cebolla y el pimiento, cuando estén añadimos el azafrán, el tomate y el perejil, removeremos 2 minutos.

Mientras se hace el sofrito troceamos el bogavante, la cabeza en dos y la cola por otro lado. Añadimos entonces el brandy, lo dejamos reducir y agregamos el arroz, lo removemos , espolvoreamos con pimentón, colocamos los trozos de bogavante y regamos con el caldo a punto de ebullición. Mantenemos a fuego fuerte 10 minutos, bajamos el fuego y cocinamos 8 minutos más, apartamos y degustamos de inmediato.

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1999 de Love of Lesbian y Dorada a la cerveza

noviembre 2, 2010

Disco: “1999” (2009), Love of Lesbian

Si bien el punto de partida de “1999” del disco es muy atractivo, el desarrollo se torna irregular y un tanto desigual. En el disco conviven las dos caras de Love of Lesbian:  melodías introspectivas y letras de absoluta belleza tocantes a la temática amorosa, y sus típicos temas de humor bufo con canciones mucho más orientadas a poder ser tarareadas o bailadas en sus conciertos. Y es una pena que haya estos altibajos porque, sin duda, el disco contiene gran parte de las mejores canciones de su carrera. Imposible elegir entre la multitud de joyas que pueblan el disco: “Allí donde solíamos gritar”, “Las malas lenguas”, “Cuestiones de familia”, “Segundo asalto” o la épica incontrolable de “Incendios en la nieve”. De hecho en 2009 no muchos discos nacionales tuvieron tal cantidad de canciones tan bien construidas, cantadas y tocadas con tanta emoción y sentimiento.

Pero, inevitablemente, les puede la necesidad de incluir su marca de fábrica y recurrir a horribles canciones de letras bastante ridículas como  “Algunas plantas” o “El ectoplasta”, auténticos parches que rompen la cadencia conceptual, incluso a nivel de sonido, que tiene gran parte del disco. Me parece muy bien que tuviese problemas en ese 1999 con un “perroflauta” como el que describe en “Algunas plantas”, pero alguien debería haber tenido la certeza de que una canción así…… sobraba…… por mucha gracia que les hiciese. Al menos en este disco.

Otra pega es una duración excesiva. El disco se acaba por hacer pesado y además cuando va adquiriendo una cadencia propia es interrumpido por esas canciones que rompen el tono como “Miau” o “Cuando diga ya” que parecen de otro álbum. Una pena porque tenían entre sus manos una obra maestra del pop español y se queda en un irregular muestrario de potencialidades, de todo lo mucho que pueden ofrecer y no fueron capaces de rematar.

Si eres superfan y quieres escuchar las canciones de este disco,  y además conseguir entradas para verlos en la capital los días 5 y 6 de Noviembre, sólo tienes que pinchar aquí.


DORADA A LA CERVEZA

INGREDIENTES

* 1 dorada de 1´5 Kg
* 2 ramas de apio
* 2 puerros
* 2 cebollas
* 1 cucharada de pan rallado
* 1 limón
* 1 vaso de cerveza
* 30 g de mantequilla
* 2 cucharadas de aceite de oliva
* Sal

PREPARACIÓN
Colocar en el fondo de una fuente de horno dos cucharadas de aceite de oliva, cubrir el fondo con el apio cortado en rodajas, dos partes blancas del puerro cortadas en rodajas finas y dos cebollas picadas en trozos pequeños.
Poner la dorada con dos cortes en el lomo, sazonar, rociar con la cerveza y espolvorear por encima el pan rallado y unos trocitos de mantequilla.
Meter en el horno precalentado durante unos 20 minutos a 200ºC. Pasado el tiempo sacar la dorada y la servir.

The Beatles, Revolver y canelones de verduras y ricota

octubre 30, 2010

Disco: “Revolver” (1966), The Beatles
“Hemos sido Beatles de la mejor manera que pudimos. Ya saben: esos cuatro alegres chicos. Pero ya no somos así”, declaró Lennon cuando Revolver salió a la luz en 1966.

Y resulta gracioso y revelador comparar la complejidad y elegancia de lo que se escribe hoy sobre Revolver con la inocente sencillez de las críticas in situ e in tempo del periodismo rock de entonces que, todavía, no estaba preparado para asumir el impacto. De hecho, ya Rubber Soul les había parecido rarito, entonces qué decir de Revolver. El single “fracasado” conformado por “Paperback Writer” en el lado A y “Rain” en el lado B (la idea de la voz marcha atrás fue de George Martin para esta canción considerada por Andy “XTC” Patridge como “la gloriosa muerte de los Beatles, después sólo quedaba el descenso”) ya había hecho fruncir el entrecejo a jóvenes, a sus madres y a sus tías. De ahí que –en las páginas del New Musical Express de entonces– “Eleanor Rigby” sea descrita como “balada folk que se pregunta dónde pertenece toda la gente solitaria” mientras que “Tomorrow Never Knows” es despachada así: “La voz de John te pide que desconectes tu mente, te relajes y flotes corriente abajo. ¿Pero cómo puedes relajarte con esos sonidos electrónicos y extraterrestres parecidos a los que hacen las gaviotas? Incluso la voz de John aparece fracturada y como llegando desde muy lejos”. Antes, a la altura de “And Your Bird Can Sing”, se nos había advertido que “la letra es filosófica”. Y se concluía: “Lo único normal es el confiable beat de Ringo en los tambores”.

Una idea mucho mejor tuvo otro semanario musical, el hoy olvidado Disc & Music Echo, al invitar a Ray Davies, líder de The Kinks, a escribir la crítica de Revolver. Ya entonces y hasta ahora, The Kinks era la gran banda british pero siempre, injustamente, por detrás de los Beatles, los Rolling Stones y The Who. Y siendo en más de una ocasión plagiados –o, si se prefiere, “homenajeados”– a conciencia por sus más exitosos colegas. De ahí que Davies haya aprovechado la ocasión para cobrarse algunas cuentas pendientes y ventilar su ácida amargura.

A saber: “Taxman”: “Suena como una mezcla entre The Who y Batman”. “Eleanor Rigby”: “El otro día compré un long-play de Haydn y suena exactamente igual. Esta canción suena como algo hecho para complacer a los maestros de música de primaria”. “I’m Only Sleeping”: “Definitivamente el mejor track del álbum” (y el más-muy-demasiado parecido a una canción de The Kinks). “Love You Too”: “El tipo de canción que yo venía haciendo hasta hace dos años. Ahora yo hago lo que los Beatles hacían hace dos años”. “Here, There and Everywhere”: “Esto prueba que los Beatles tienen buena memoria porque incluye un montón de acordes. La tercera mejor canción del álbum”.

“Yellow Submarine”: “Esto es un montón de basura”. “She Said She Said”: “Una canción que te devuelve la fe en el viejo sonido beatle. Y nada más”. “Good Day Sunshine”: Gigantesca. Este es el camino a seguir. Yo no creo que a los fans les guste o interese su nueva faceta electrónica. Los Beatles tienen que ser, se supone, como el chico de la casa de al lado, sólo que mejor”. “And You’re Bird Can Sing”: “No me gusta. Predecible. No es una canción de los Beatles”. “For No One”: “Mejor que ‘Eleanor Rugby’. El corno francés es agradable”. “Dr. Robert”: “Es buena, pero no es mi estilo”. “I Want You Tell You”: “Ayuda, pero no está a la altura de sus clásicos”. “Got To Get You Into My Life”: “Jazzy. Y prueba incontestable de que los músicos ingleses no sirven para el jazz.

McCartney es mejor que cualquier músico de sesión, lo que contribuye a zanjar de una buena vez por todas la discusión en cuanto a que el jazz y el pop son muy diferentes”. “Tomorrow Never Knows”: “Escuchen todos esos ruidos locos. Será muy popular en las discotecas y estoy seguro de que ataron a George Martin a un tótem mientras hacían esto”. Y Ray Davies concluye: “Después de escuchar cada canción tres o cuatro veces debo decir que habían mejores canciones en Rubber Soul”.

Y está claro que el afán mutante y líquido de estas canciones les viene desde el núcleo mismo y de una necesidad de los Beatles de no aburrirse, de encontrar algo que fuera a ocupar el sitio que alguna vez ocupó la excitación de las ya no excitantes giras. Revolver fue grabado justo en ese límite: un adiós a la vida en el camino y un hola a la existencia en ese segundo hogar llamado Abbey Road.

CANELONES DE VERDURA Y RICOTA

INGREDIENTES

  • 1 paquete de acelga hervida y picada
  • 1 pimiento rojo o verde picado
  • 2 cebollas picadas
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 huevo
  • sal, pimienta y nuez moscada
  • 4 cucharadas de queso rallado
  • 300 gr. de ricota
  • Aceite
  • Harina o pan rallado

PREPARACIÓN

En una cacerola colocamos un poco de aceite a calentar, agregamos la cebolla, el pimiento y el ajo todo picado y lo cocinamos (revolviendo de vez en cuando) hasta que la cebolla está transparente. Cuando la cebolla está en ese punto agregamos la acelga también picada. Dejamos calentar y agregamos la ricota, mezclamos bien para que se integre todo y luego echamos el resto de los ingredientes: el queso rallado, la harina y el huevo. Cocinamos un poco más y mientras le agregamos sal, nuez moscada y pimienta a gusto. Una vez todo cocido, retiramos del fuego y dejamos enfriar tiempo que aprovechamos para hacer los panqueques finos. Para rellenar los panqueques debemos untar el relleno por toda la superficie dejando un espacio libre en uno de los extremos para que al cerrarlo no se nos salga el relleno. Una vez untado, enrollamos con cuidado pero con firmeza, haciendo presión para que el canelón quede bien ajustado y sin aire dentro. A medida que los vamos montando, conviene ir acomodándolos en una bandeja que llevaremos al horno. Cuando terminemos todos los canelones, cubrimos con la salsa de tomate y llevamos al horno con un poco de queso rallado para gratinarlos.

Aphex Twin y pastel de bacalao y bacon

octubre 23, 2010
Disco: “Drukqs” (2001), Aphex Twin

Hablar de Aphex Twin es hablar del irlandés Richard David James. Y hablar de Richard David James es hablar de uno de los artistas más controvertidos, respetados, creativos y personales de la actualidad. En 2001 publicó Drukqs, un compendio entre minimalismo clásico y experimentación electrónica que, una vez más, no dejó a nadie indiferente.
Conocido ante todo por sus singles (“Digeridoo”, “Come To Daddy”, “Ventolin”, “Windowlicker”…), Aphex Twin se ha ido ganando a pulso el reconocimiento de su interesante y extensa obra. En este sentido, Drukqs es tal vez el álbum que mejor recoge las inquietudes del irlandés, especialista en encontrar nuevos sonidos y ambientes para renovar el lenguaje de la música en general y de la electrónica en particular.
Drukqs se estructura en dos discos de 15 canciones cada uno, aunque no hay diferencias sustanciales entre las dos partes que justifiquen esta división. Aphex Twin va alternando piezas clásicas para piano, piezas contundentes de drum’n’bass y/o similares (noise, techno…) y piezas ambientales. Con todo, la sensación general al escuchar Drukqs es de tranquilidad tensa, de sorpresa constante. De una nostalgia terriblemente perturbadora que tiene en Vordhosbn, “Petiatil Cx Htdui”, “Avril 14th”, “Omgyjya-Switch 7” y “Nanou2” sus momentos álgidos.
Aunque siempre requerirá de una predisposición especial, Drukqs es uno de los discos más convencionales de Aphex Twin. Un excelente punto de partida para quien no ha escuchado  la obra de este indispensable artista y otro álbum sobresaliente de R.D. James para sus fans más aférrimos.
PASTEL DE BACALAO Y BACON

INGREDIENTES

– 750 gramos bacalao en filetes
– 1 cucharada mantequilla
– 1 cebolla roja picada fina
– 4 lonchas de bacon sin corteza
– medio kilo de patatas en rodajas finas
– perejil picado
– pimienta
– 250 ml nata liquida


PREPARACIÓN

Precalentar el horno a 180c. Quitar la piel y las espinas de los filetes y cortarles en trozos. Engrasar una fuente de horno.
Poner la cebolla en el fondo y cubrir con patata. Echar pimienta y colocar el pescado y luego el bacon.
Regar con nata líquida y tapar. Mantener en el horno durante media hora a 250ºC
Destapar y pasar al horno durante 10 minutos hasta que se dore el bacon.

Franz Ferdinand y Spaguetti a la Bolognesa

octubre 14, 2010

Disco: “Tonight: Franz Ferdinand” (2009), Franz Ferdinand
Padre, he de confesar que he pecado. He pecado, he adorado a falsos dioses, apartándome del recto camino que Él marca. ¿Sus nombres? Alex Kapranos (voz principal, guitarra solista y teclados), Nick McCarthy (guitarra rítmica, teclados y voz de respaldo), Bob Hardy (bajo) y Paul Thomson (batería, percusiones, coros y guitarra). Aunque son mucho más conocidos por sus nombres de deidades: Franz Ferdinand.

Ya sabe usted, padre, que no han tenido ninguno de ellos vidas sencillas desde que salieron de Escocia para triunfar en el mundo de la música. Y también sabe que sus proyectos en paralelo han ido bien (algunos …). Alex con su columna gastronómica en Sound Bites y su posterior libro, las pinturas de Bob, el hijo de Paul o la afición de Nick por robar coches. Pero no he venido a confesar eso.

He venido a confesar mi adoración por Franz Ferdinand, desde su primer single “Darts of Pleasure” hasta la última extravagancia que surge de su nuevo álbum, y que me ha llevado ante usted, padre, para mi confesión: “Tonight: Franz Ferdinand”. Ésta ha sido la gota que ha colmado el vaso de mi mente pecadora, que me ha hecho replantear si de verdad Franz Ferdinand pueden considerarse Sus nuevos Mesías. Pero no, no lo creo, su rollo es distinto, ellos van mas a sexo, rock&roll, algo mas de sexo y, tal vez, y sólo al final de la noche, un poco de amor. Al menos eso es lo que ellos me han hecho ver, y he visto la luz….

Primero “Ulysses“, single y llamado a ser uno de los hits del año, es un chorro de emoción, estribillo pegadizo, un poco de “na, na, na” que es su seña de identidad. Luego “Turn it on” y “No You Girls“, que es como volver a escuchar sus dos álbumes anteriores, pero con algo diferente, con un poco menos de engatusarte, de querer ligar contigo, para pasar directamente a querer acostarse contigo. Y “Send Him Away“, con un final que nos lleva a algún lugar exótico, a esas discotecas donde se te hace de día bailando. “Twilight Omens” y “Bite Hard” que nos sumergen en un mundo oscuro, de instrumentos más electrónicos y difíciles, de tipos duros con gabardina. Y qué puedo decir de mi favorita (“Ulysses“, perdóname) “What She Came For“, que te electriza desde principio a fin, que te habla de ella y de sus intenciones, de tomar las cosas que te dan, beber los placeres de la vida y no mirar atrás. Y de la espiral electrónico-decadente que comienza después y que termina en la muy muy extravagante “Dream Again“, experimental, chocante como el sol al salir de tu bar favorito tras una noche de locura. Y, cómo no, “Katherine Kiss Me“, ese final ¿feliz? en el que te enamoras de la chica y todo sale a pedir de boca.

Padre, necesito confesión, necesito saber si ésta es la dirección correcta. “Tonight: Franz Ferdinand” es un experimento demoledor, una delicia culinaria que, como las mejores, se degusta mucho mejor tras tomarla una y otra vez. Asi que padre, acláreme las cosas: ¿es pecado adorar a Franz Ferdinand?

SPAGUETTI BOLOGNESA

INGREDIENTES

* 1 paquete de Spaguetti
* 350 grs. de carne picada mezcla ternera/cerdo
* 1 cebolla grande
* 1 zanahoria
* 3/4 Kgrs. de tomate triturado
* Aceite de oliva
* Sal, Pimienta.
* 2 granos de cayena
* un vaso pequeño de vino blanco.
* Queso Parmesano rallado.
* Orégano.

PREPARACIÓN
En una sartén con aceite de oliva, poner dos dientes de ajo y 2 granos de cayena hasta que se doren. se ponen a pochar la zanahoria y la cebolla cortados muy finos, poniéndoles un poco de sal.
Una vez empiecen a dorarse, se añade la carne picada con un poco de sal y pimienta. La carne se va aplastando y separando con una cuchara de madera, para que no se apelmace y queden pedazos demasiado grandes.
Luego se le añaden el tomate triturado y se deja pochar todo junto 15 min.
Se retoca la sal si fuera necesario, se le añade el orégano y el vaso de vino.
Se deja pochar un rato más sin dejar de remover, hasta que veamos que la salsa empieza a oscurecer y está bien ligada.
En el momento de servir se pone en una salsera.
Por otro lado, se hierve la pasta en agua hirviendo con sal.
Una vez la pasta esté cocida, al gusto de cada uno,se escurre, se coloca en una fuente y se sirve la salsa a parte, para que cada cual se sirva y la mezcle a su gusto.
Se espolvorea con queso Parmesano.

Don Caballero y gambas al pil pil

octubre 3, 2010

Disco: “Punkgasm” (2008), Don Caballero
Con una trayectoria de 15 años y varios álbumes publicados, Don Caballero se ha ganado a pulso convertirse en una de las principales referencias del llamado math rock, es decir, un tipo de música cuya capacidad para manejar conceptos complejos es la base de sus esquemas.

El batería y percusionista Damon Che es su principal mentor y único miembro fundador que queda. La actual formación funciona desde el 2003 y la completan el guitarrista Gene Doyle y el bajista Jason Jouver. Ellos, debutaron con Relapse Records en 2006 con la edición de World Class Listening Problem y dos años después añaden a su discografía Punkgasm, un trabajo que ratifica la imperturbable personalidad que han demostrado durante su trayectoria.

De esta forma, al escuchar Punkgasm, nos encontramos con un completo catálogo de filigranas instrumentales en constante mutación donde las guitarras de desafinación exquisita pueden ofrecernos el repertorio más inverosímil mientras la percusión nos sumerge en un atrevido puzzle vanguardista y el bajo aplica injertos reconstructores.

Una de las novedades que presenta el álbum es la presencia de voces, hasta ahora ausentes en las composiciones de Don Caballero. La mayoría de las veces son de puro apoyo, un simple complemento para dar variedad. Solo al final, con el tema que da título al disco, alcanzan cierta relevancia en un marcado tono punk.

Constantes exploradores de nuevos horizontes, habituados a la reinvención de las formas, Don Caballero nos ofrecen una completa ensalada freaky de pasajes imposibles y rupturas rítmicas de expresión surrealista que dotan a la grabación de un carácter de fuerte connotación experimental, tanto en argumentos estilísticos como en estructuras.

Es un trabajo de difícil digestión, que permanece fiel a las pautas habituales del grupo. Cuenta con momentos más determinantes, de dinámica enriquecedora, aunque en ciertas partes puedan asomar planteamientos algo flojos.

GAMBAS AL PIL PIL

INGREDIENTES

  • 200 grs. de gambas peladas
  • 3 dientes de ajos
  • 1 cucharadita rasa de pimentón
  • 8 cucharadas de aceite
  • 1 guindilla de cayena
  • perejil
  • un pellizco de sal

PREPARACIÓN

Picar los ajos y el perejil, colocar todos los ingredientes en un recipiente y revolver. Dejar en maceración durante una 1-2 horas. Repartir en 2 cacerolitas y poner a fuego lento hasta que estén las gambas cocinadas.

Cold House de Hood y Melón al ron Añejo

octubre 1, 2010

Disco: “Cold House” (2001), Hood

Durante 4 discos esta banda oriunda de Leeds, Inglaterra, se había entregado devotamente desde su trinchera lo-fi a la búsqueda minuciosa del sonido del desamparo y la soledad. La necesidad de dar un paso al frente, o definitivamente uno al vacío, los lleva en su EP Home is where it hurts (2001) a cocinar un par de nuevas ideas. Y es en Cold House donde logran por fin desdoblarse desde los códigos del post rock disonante y cinemático de sus inicios, hacia las seductoras formas de la electrónica de vanguardia, logrando su gran punto de inflexión, además de abrirle con astucia y visión su ventana al, por ese entonces, incipiente hip hop de borde marca Anticon. Es así como se dio a luz al hijo mas bello, tímido y alienado de la generación indietrónica, una colisión subatómica entre el rock, el lenguaje del error digital y el cut ‘n paste.

Confesos seguidores de los sonidos de Disco Inferno, Bark Psychosis o la escuela Warp de Boards of Canada y Autechre, es en Cold House donde la angustia desplegada en sus esfuerzos anteriores toma formas mas líquidas y etéreas, y la introversión natural de su música libera una expresividad inédita, aún cuando el lenguaje con que sale a flote pareciese tan hermético. Porque es desde un verdadero caos errorista-ruidista de donde florece la emotividad líquida de “This is What We Do To Sell Out(s)”. Y es en la deformación infame del fraseo de Dose One donde se cobija el crescendo esperanzador de “You’re Worth The Whole World”. El riesgo de adoptar estas nuevas formas le dio el suficiente orgullo y pulso a los trazos de un disco, que casi sin quererlo se transformó en un referente casi incontestable, incluso para ellos mismos (“Outside Closer” de 2005 no desteñía, pero adolecía de cierta inconsistencia al intentar medirlo con las cotas de su predecesor).

Momentos brillantes hay demasiados. Why? pintando metáforas imposibles (“sometimes the sunset doesn’t want to be photographed”) sobre una línea de bajo inmensa en “Branches Bare”, o la voz de Chris Adams sanando yayas desde el precipicio de “Enemy of Time” sobre un colchón instrumental de un tono otoñal intenso. O la sensación de desamparo impermeable que respira de alivio en el sintético, polirrítmico y perfecto “You Show no Emotion at All”. Puras joyas de sabores gélidos y silencios dolorosos, guitarras vaporosas y clicks lacerantes. La belleza y desolación digital que Radiohead ha perseguido por años y aún no ha podido conseguir. Un disco que por miles de razones nos abrió la cabeza a muchos y que creo nunca dejará de sonar en nuestros audífonos.

MELÓN AL RON AÑEJO

INGREDIENTES

* Un melón bien maduro (tamaño a elegir, en función de la cantidad de melón y de ron que queramos obtener)
* Ron añejo (tampoco hace falta que sea caro, cualquier botella de ron normalita)
* Azúcar moreno al gusto del consumidor

PREPARACIÓN

Se pone el melón en vertical y se le hace un corte en el extremo superior, para dejar éste a modo de tapa (se puede hacer en zig-zag, que queda muy mono, o un corte horizontal simple que es más fácil). Por el agujero que queda se le sacan las pepitas, dejándolo bien limpio.

Con un tenedor se pincha un poco la carne del melón, para que suelte jugo en el hueco interior, y se rellena éste con el ron añejo. Después se le echa el azúcar moreno al gusto de cada cual, en función de lo dulce que queramos que quede y de si el melón está muy o poco maduro (cuanto menos maduro esté, más azúcar se recomienda echar), se mezcla un poco para que se disuelva el azúcar, y se vuelve a tapar el agujero con la tapa que cortamos previamente.

Se deja así, en posición vertical, para que macere durante un mínimo de dos días (si el melón es muy grande, puede ser buena idea dejarlo más tiempo). Una vez transcurrido el tiempo de maceración, se vierte el licor interior a algún recipiente y voilà, ya tenemos por un lado el licor de ron al melón, y por otro lado tenemos el melón borracho.